jueves, 26 de mayo de 2011

" Cada dos años cambio de negocio”

Richard vive desde hace 8 años de las ventas ambulantes, su hijo David tiene 6 años y acompaña a su papá los días Domingos al 20 de julio en donde de 8 de la mañana a 5 o 6 de la tarde parquean su moto para ofrecer carcasas de celular en la calle 27 a quienes vienen por los favores del divino niño.


Vive con su esposa y su hijo en el barrio Restrepo, y entre semana recorre diferentes barrios en su vehículo en busca su sustento,  viene los domingos al 20 de julio por que hay mucha afluencia de gente. Se ubica su puesto de trabajo en una zona adecuada y organiza las carcasas en las rejas para mejor visibilidad. Las hay desde 3mil pesos, “yo tengo mis contactos para mandarlas traer a buen precio” dice Richard,

“Me he dedicado siempre a diferentes ventas, zapatos, ropa, accesorios traídos de diferentes partes y cada dos años cambio de negocio”,  dice Stiven cuando le preguntamos por su negocio, su mercancía viene de diferentes partes del mundo.

El medio por el que transporta su mercancía, fue diseñado por el mismo, y engallado especialmente para la venta de las carcasas, asi como hay días en que se vende muy bien, hay días muy flojos. Aunque Richard 

“La dura de la cuadra”

Gloria de 37 años,  es la dura, pues tiene 5 puestos de ventas informales en una sola calle, todos atendidos por familiares y destinados en su mayoría al público infantil, pues ofrecen desde un carrusel hasta raspados y helados. El combo es perfecto para cualquier niño, para quienes resulta casi imposible pasar por el lugar sin sentirse atraídos.
Hablar con Gloria era una tarea difícil pues simultáneamente debía atender 2 de los 5 puestos que tiene y además los canticuentos del carrusel que ellos mismos diseñaron, lo hacían más complicado.







De este diseño Gloria comenta que eligieron los caballos para darle un toque más artístico que sirviera para atraer a los niños, y que también habían pensado en hacerlo con carros pero que en definitiva no sería lo mismo.

En cuanto a sus oportunidades laborales se refiere, ella comenta que entre semana acuden a diferentes parques y plazas y que además suelen asistir a eventos recreativos. Es evidente que para este negocio familiar las posibilidades de adquirir dinero son relativamente más sencillas.

“Ahora trabajo para mi vejez”


Gladys Gordillo, una mujer de 45 años se dedica a la venta informal de accesorios para mujeres o como ella lo denomina “chucherías”, cada domingo madruga para transportar su carrito “jalándolo” en un recorrido que dura 20 minutos cuando “andan rápido” o 40 cuando “hacen roña”. El recorrido inicia en barrio Olaya, donde vive y finaliza en  la esquina donde suele ubicarse, en una más de las calles del barrio 20 de julio que están inundadas por el comercio, donde curiosamente esa mañana un carro le había ganado el puesto, lo cual indica que el espacio allí es “peleado”.




Hace un año al ser despedida de su trabajo en una comercializadora de desechables, Gladys, se vio obligada a vivir de la venta de aretes y hebillas, por lo cual resaltaba: “Este es mi sustento porque ya por lo viejita no me dan trabajo en ningún lado” además comentaba que había llegado a este trabajo por la necesidad y al no ver otra opción para sacar a sus hijas adelante, pues a pesar de que ya son mayores, en ese entonces le faltaba una.
Sin embargo ya al haber cumplido con sus 3 hijas, quienes en la actualidad ya son bachilleres  y madres,  Gladys ahora trabaja para su vejez, pues como ella misma comenta “cada uno se hecho su soga, yo ya me libre.

Entre semana el rebusque sigue, Gladys trabaja en una jornada de 8 a 7 con su carrito en el barrio Olaya y en el centro, donde también consigue las provisiones, y eso sí, deja claro que ni la lluvia es impedimento para trabajar, pues cuando esto sucede ella tapa su carrito con plásticos.

Finalizando el encuentro con Gladys, un señor se acerco al puesto pidiendo firmas que sirvieran de apoyo para llegar a la alcaldía mayor de Bogotá, ante esta situación ella comento enérgicamente: “En los 45 años que tengo no sé lo que es votar, porque por el que yo iba a votar lo mataron, entonces ya para que” y cuando el señor se alejo señalo que esa politiquería barata con sus chanchullos solo beneficiaba a los ricos a costa de los pobres, una opinión que refleja perfectamente nuestra sociedad.

miércoles, 25 de mayo de 2011

INFLABLE AL HOMBRO Y FAJA EN LA MALETA

INFLABLE AL HOMBRO Y FAJA EN LA MALETA

Silbando y gritando viene el paisita, cagado de luchadores, caimanes, osos y jirafas inflables, con una maleta grande en su espalda recorre las calles aledañas y la plaza del 20 de julio, quiubo home, que mas pues, saluda a sus conocidos mientras promociona sus productos.

Conocido como el paisa, pero de origen bogotano, 100% rolo, criado y crecido con los paisitas aparece este personaje, con unos productos bien llamativos y simpáticos, se trata de boxeadores, luchadores y animales para liberar tu ira y golpearlos, estos volviendo a levantarse para recibir otro golpe, muy similar a la historia de Eduardo Contreras que siempre ha estado en la calle, desde los 9 años se ha dedicado a vender diferentes tipos de productos de una manera informal, la calle es la que le ha enseñado lo que sabe, y en ella se desenvuelve como todo un profesional, mientras tenga que vender, hay comida en la mesa, y plata para el hotel.

Sus productos varían según el modelo del muñeco entre 10 y 15 mil pesos, por otro lado también vende fajas, a un precio de 8 a 12 mil pesos, ``pero lo que mas muestro son los muñecos son los que mas llaman la atención ´´ dice Eduardo.

Sus rutinas están entre las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche, su lugar fuerte de trabajo es la 15 con novena, pero los fines de semana se traslada al 20 de julio por el flujo de gente que acude a este lugar, ``el fin de semana hay arto niño por acá entonces la clientela es buena, se vende bien´´,  es un caso que no necesita stand para vender, mientras mas se mueva mas clientes consigue, solo en el centro permanece estático y se ubica en un solo lugar, de resto es en constante movimiento.

Vive en el centro en un hotel donde la noche varia entre 5 y 10 mil pesos la noche, se traslada muchas veces en bus y aprovecha a vender ahí también su mercancía, es una persona muy recursiva y aprovecha cada momento de el día para promocionar y vender como loco todos sus productos, a fin de cuentas vive de eso y las ganancias son proporcionales a sus gastos.


LO DE BEBE NO PASA DE MODA

LO DE BEBE NO PASA DE MODA


De los mas de 3 mil vendedores informales del 20 de julio, haciendo un recorrido por el sector, pasando por carritos de moñas para el cabello, camisetas y cojines de 2 mil pesos, un montón y arrumes de prendas intimas de mujer, muy seductoras entre otras cosas, acompañadas de unas liricas inspiradoras del reggaeton quemado en un cd con una muy seductora modelo en su portada , llegamos a este particular personaje, vendedor de un tipo de ropa para un tipo de personas, que realmente nos les interesa el cambio de temporada y colecciones de moda, estamos hablando de la ropa de bebe.
 
Es allí donde Vismarc nos recibe muy formalmente y con toda la disposición del caso, para mostrarnos sus productos, productos que a simple vista resaltan entre los demás stands, es allí donde nos dirigimos a preguntar por alguna de estas prendas, rodeados de muñecos de caricaturas como mickey mouse, winnie pooh, rugrats, barney y demás figuras animadas de niños, nos topamos con estas tiernas y muy bien confeccionadas prendas, prendas que varían su precio entre 7 y 15 mil pesos, dotadas de unos colores muy llamativos, además de unos bordados muy bien elaborados, la calidad esta en el detalle, los broches resaltaban por su brillo y las puntadas totalmente rectas.


Vismarc lleva mas de 4 años junto a su esposa y madre confeccionando este tipo de prendas para bebes, todo con el sudor de la frente y el rebusque para mantener a sus familias, todos los domingos se levanta a las 5 de la mañana y empieza su rutina de alistar todo su cargamento para dirigirse a este punto de venta cerca de la plaza del 20 de julio, tomando todo el armazón elaborado en madera de su stand en costales, además de todos sus productos (ropa de bebe) , los empaca en  un carro de acarreos o algunas veces en zorras para poder llegar a su destino, destino que se encuentra aproximadamente a unos 30 minutos desde su taller, ``AL QUE MADRUGA DIOS LE AYUDA, Y LE CONSERVA SU PUESTO´´ manifiesta Vismarc estos puestos son muy pedidos, aunque en la mayoría de veces se conservan, respetan  y se mantienen, aunque hay ocasiones en la que otros personajes se ubican ahí, o simplemente los visitantes de esta concurrida plaza cuadran sus carros evitando que ellos puedan instalarse en el lugar.


Al llegar al lugar empieza el armado, se deja todo en el lugar como para marcar territorio, se empiezan a desamarrar los bultos de madera o tablas para la repisa donde pondrán sus productos, coge los palos mas largos y resistentes y empieza el amarrado de los mismos con retazos de tela sobrante de la ropa,  para darle mayor firmeza, se montan todas las tablas y se procede a ubicar los productos, ``SI VEO QUE EL DIA ESTA BONITO, LO DEJO DESPEJADO´´ dice vismarc, si por el contrario esta como haciendo MALUCO lo cubro con un plástico para que no se me valla a mojar nada, esto es mas que todo en el 20 de julio y principalmente los fines de semana, debido a que entre semana el se ubica en diferentes barrios de Bogotá o arranca para el centro, específicamente San Victorino.

``Hay días buenos como hay días malos, se puede vender 100, 50, 20 o nada, no hay un salario fijo, puede que llegues desayunes, almuerces y arranques para tu casa sin vender nada y esperar hasta el otro fin de semana´´,  es por eso que el , entre semana no se esta quieto, recorre muchas partes de la ciudad promocionando sus productos para tener un sustento, llegaron a la ropa de bebe gracias a su esposa que se centralizo y tenia la idea de que la ropa de bebe no pasa de moda, como muchas otras prendas, no tiene temporadas y los bebes no juzgan, simplemente necesitan recubrirse y mantenerse calienticos, lo cual lo logran con el tipo de tela que manejan.

Sus diseños varían según la edad del bebe y los gustos de los consumidores, manejan enterizos o mamelucos, patincitos, saquitos, pantalones, conjuntos entre otros, todos confeccionados por ellos, varían su precios también según su terminación y acabados ``la doble costura, cremalleras y remates incrementan el costo y dificultan la venta, todos quieren los precios mas bajos ´´ y muchas veces con toques adicionales proporcionados por satélites, ese es el caso de los bordados, ``Los bordados son lo mas complicado, he tenido varios percances con los proveedores muchas veces me salen con muñecos, que quedan sin rellenar, además de que son muy caros no cumplen´´.







Su vida está a la espera de lo que ella misma le coloque en su destino, siempre se pone a pensar de tal año a tal año hice esto, de tal otro a tal otro hice aquello, siempre desde que salió de el colegio ha hecho numerosas cosas, al salir presto servicio militar, del el cual según el saco muchas cosas buenas entre ellas la disciplina para hacer todas las cosas, al salir de allí realizo 8 cursos rápidos del SENA entre ellos contaduría, administración, confección textil, economía, vigilancia entre otros y un curso largo de ebanistería, con el cual esta buscando trabajo y esperando respuesta de unos lugares a los que ya acudió, entre ellos servientrega para realizar muebles de oficina.

``Me encanta aprender, quiero hacer la carrera de ingeniero mecánico me encantaría, siempre he tenido la mentalidad hay que aprovechar cada momento, va a ser un orgullo propio y para mis hijos, cada ves tiene uno que prepararse mas, cada momento vivirlo al máximo´´,  palabras inspiradoras, ahora es cuadrar todos sus horarios para poder trabajar y estudiar, por eso quiere hacer la nocturna, para tener la posibilidad de hacer las dos cosas, ``es un sacrificio grande, pero vale la pena´´,  todo por ser mejor cada día.

Aunque Vismarc es uno de los tantos vendedores informales del 20 de julio sigue a la espera de la ubicación, en el tan prometido centro comercial donde serán reubicados, mientras esto pasa sigue con su actitud emprendedora y con sus ganas no solo de estudiar sino de salir adelante.


jueves, 3 de marzo de 2011

SALIDA DE CAMPO PARKOUR


A partir de un análisis etnográfico del grupo Le Chats, un grupo de jóvenes que se reúnen a practicar Parkour en diferentes espacios de Bogotá, donde la agilidad y las capacidades físicas se ponen a prueba, teniendo como medio la ciudad misma.



Este grupo de jóvenes entienden la estructura física de la ciudad como la base de su práctica, llevando esta actividad a ser su estilo de vida, pues dentro de ella las personas no solo se condiciona físicamente, sino que también involucra elementos personales haciendo de este no un deporte si no una disciplina.





Le Chats generalmente entrenan los fines de semana, puesto que de lunes a viernes realizan otro tipo de actividades y no cuentan con el tiempo necesario para este fin. Sin embargo es de gran importancia el trabajo físico constante y riguroso que permita perfeccionar la técnica, razón por la cual se generó un producto se convierte en una alternativa practica para trabajar brazos, hombros y pectorales en cualquier momento y lugar, permitiendo tonificar y fortalecer los músculos con repeticiones de rutinas especificas de ejercicios, este elemento se puede usar en cualquier espacio urbano, dentro de un bus, caminando por la calle, e incluso como ayuda para los estiramientos después de la práctica.






El producto se basa en una banda elástica que genera estiramientos y repeticiones para que durante la semana se conserve la elasticidad del musculo. Éste por su portabilidad permite que sea cargado a diario, tiene un sistema de anclaje a las correas de las maletas de hombros para que su agarre sea adecuado y el ejercicio se pueda efectuar sin que se dañe por la fuerza ejercida. Después de terminada la actividad, la banda elástica se enrolla dentro de el mismo sujetador para facilitar su portabilidad.




















Aunque este elemento se puede aplicar a cualquier otra actividad deportiva, dentro del Parkour es esencial la elasticidad de los músculos, lo que vuelve producto una solución practica para condición física de estos jóvenes.









 Nos dimos cuenta que el tacto y la relación con todo lo que hay en la ciudad es demasiado fuerte, los practicantes de este deporte o filosofía para otros tienen un régimen, un reto y unas ganas de superarse día a día, puesto que nos mencionaban que lo hacían por que lo querían, por que siempre tienen un deseo de autosuperación y quieren ser mejores, superar sus miedos y todos los retos que la ciudad les impone. para unos el piñón que mueve su vida para otros una  posibilidad de expresión o la simple posibilidad de salir de la rutina y la cotidianidad, viendo la ciudad no como un elemento de concreto sino un espacio de vida, movimiento y complemento del hombre.






Es una actividad libre sin ningún espíritu de ser superior sobre los otros, al contrario es una superación personal y una constante ayuda mutuamente entre sus compañeros.







Siempre necesitan elementos cómodos que no interfieran en su actividad, debido a que todos de sus movimientos son libres y fluidos, muchas veces inspirados en la naturaleza especialmente animales, por lo tanto entre menos mejor, por eso pensamos en un elemento que no se utilice especialmente en la actividad como tal sino en los momentos donde no estén practicando, debido a que es tal la exigencia personal que no se puede descuidar el estado físico, y nos dimos cuenta que la flexibilidad, técnica y fuerza son elementos indispensables en esta actividad.